domingo, 17 de abril de 2011

CASIno



Hay una superstición en los juegos de azar que inconscientemente me inculcó mi madre; Ella, siempre me dijo que si te dispones a  jugar algo de dinero, en grupo o en pareja, ya sea a la lotería o en un casino, es esencial que los participantes afronten la apuesta de inmediato, de lo contrario una oculta maldición siempre te hará perder..
Creo firmemente que ocurre lo mismo en las relaciones de pareja, ninguno de los dos puede esperar que "la diosa fortuna" te llene de abundancia, sin antes no haber sufrido la incertidumbre de dividir las perdidas. En estos casos de nada vale el típico pon lo tu, que luego te lo doy. Las reglas son claras, para ganar se tiene que apostar desde el inicio y siempre a partes iguales.
Es por eso que nunca entenderé las condiciones, o los "si tu me demuestras que.." 
NO, es imprescindible cumplir las normas, las dos partes se deben poner a la vez sobre la mesa.
Todavía teniendo claro este concepto, hubo un chico que me embaucó; Llegados a un punto de la "relación", le planteé dar un paso atrás o adelante, para lo que tenían que cambiar ciertas cosas, a lo que él reaccionó, diciéndome que para cualquiera de los casos (ya fuese el ir para adelante, ir para atrás o quedarse como estábamos) era fundamental que en principio SOLO yo, le mostrase "la pasta"(o le demostrase ciertas cosas).
Yo un poco confundida y pensando exclusivamente en las ganancias acepté, hasta darme cuenta de que así, el "juego" solo estaba destinado a la derrota. Lo paré en cuanto fui consciente y sin esperar a quedarme "sin blanca" pero, sí que perdí grandes cosas, aunque estoy convencida, que aún de esta manera, es mucho más importante "jugar limpio" y perder, que ganar a toda costa.

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