En la estación de Amsterdam ya, empezamos a vivir esos momentos surrealistas, tan típicos en mis viajes..
Fumándonos un cigarro esperando el tren una paloma cagó a no menos de 2 cms de mi(me salpicó y todo!!) un kilo de mierda.. NO ESTOY EXAGERANDO, os puedo asegurar que todavia me arrepiento de no haberle hechado una foto.. la colega se quedó en la gloria, se dió la vuelta como un calcetín.. Mae mia!! si aquí, cagan así las palomas no quiero saber como cagan las vacas....
Otro momentazo fue 15 mints después.. momentos antes de subir al tren un abuelillo igualico que Papa Noel, bajaba de este y una mujer negra joven y delgadita subía, se rozaron un segundo y el viejecito le pegó un soberbio empujón que la traspuso al otro lado del tren.. esta, con dos buenos ovarios le respondió automáticamente, entonces empezó la batalla campal .. Joder, la tía parecía profesora de king boxing.. y el abuelillo aunque no se lo esperaba también le daba lo suyo.. Un muchacho a duras penas podía separa a la chica .. al final todo quedó en un susto. Mi reacción no pudo ser otra que aplaudirle a ella puesto que puso al amargado, misógino, racista en su lugar.. comentando el incidente con el padre de C.T (Luispedia para los conocidos) nos recordó que los antepasados de estos Holandeses fueron los pobladores de Sur África y fundadores del Apartheid.. y culpa de esa herencia, aún quedaban esos restos de racismo. Cosa que me costaba asimilar después de ver a verdaderos monumentos andantes por la calles de Amsterdam, nunca había visto tal concentración de negros guapos juntos..
Una vez soltadas las cosas en el maravilloso hotel, obra y milagro de Don Luis. P. d. G.(que nos encontró un hotel magnifico por dos duros) nos dispusimos a recorrer la ciudad..
Preciosa, C.T y yo estábamos encantadas.. el clima no podía ser mejor, más agradable que la temperatura eran los/as holandeses/as, gente magnifica, servicial y abierta. Como un dicho de la ciudad "en Holanda nunca te tienes que excusar, es la tierra de la libertad".



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