Lo primero que voy ha decir es, que voy a intentar escribir este post, como si el protagonista no me fuese a leer.. (mucho me temo que no tardará en encontrar el blog).
El primer encuentro con T. fue hace tres años en la facultad, yo estaba en el aula 3 y él se me acercó para piropear mis calcetines, según dice él, con una doble intención. Yo, en la parra y aún con novio no me cosqué.
Al año siguiente, Italia y el año pasado Fotografía, en el mismo aula, le parecí repelente, pero aún así, cosas de Granada por medio de una vecina y con ayuda del facebook... me agregó.
Hablamos poco y quedamos pronto, al día siguiente.
La cita, en su casa, se vió alterada por factores externos, se transformó en una quedada múltiple para tomar unas tapas, aunque he de confesar que lo preferí, (aún me cuesta quedar a solas con un tío que apenas conozco..)
Me lo pasé francamente bien, me asombró su don de palabra (su vocación es ser escritor) pero sobretodo me sentí a gusto.
Comenté lo que echo de menos la seducción, porque a mi (como a la mayoría) nos gusta tanto ser "presa" como al elegido, claro está, ser "cazador". Pero ya la gracia, se ha perdido en gran parte. Vamos perdiendo todos esos "instintos", que no necesidades, naturales; No hemos perdido el hambre, pero ya, no sacamos la lanza y flecha, nos acercamos al supermercado que nos la ofrece, cortada, lavada y lista para consumir..
Lo mismo creo que está pasando con la persuasión, nos estamos acostumbrando a saciar nuestras necesidades, de la manera que requiera el mínimo esfuerzo, con lo que encontremos en el "supermercado". Que me apetece ternera, pero aquí no hay, y debería ir a otro negocio, ademas es mas caro..... buff!!..me conformo con pollo, que lo tengo enfrente, y ya me ha guiñado el ojo.
Nos estamos convirtiendo en vagos y perezosos cuando señores/as, es importante no olvidar que un buen filete de ternera, si se nos ha antojado y mas aún cuando se nos complica su obtención.. se saborea infinitamente mejor.
Por eso al lunes siguiente volvimos a quedar, esta vez a solas, por eso me dejé cautivar y sobretodo me cautivó.
El primer encuentro con T. fue hace tres años en la facultad, yo estaba en el aula 3 y él se me acercó para piropear mis calcetines, según dice él, con una doble intención. Yo, en la parra y aún con novio no me cosqué.
Al año siguiente, Italia y el año pasado Fotografía, en el mismo aula, le parecí repelente, pero aún así, cosas de Granada por medio de una vecina y con ayuda del facebook... me agregó.
Hablamos poco y quedamos pronto, al día siguiente.
La cita, en su casa, se vió alterada por factores externos, se transformó en una quedada múltiple para tomar unas tapas, aunque he de confesar que lo preferí, (aún me cuesta quedar a solas con un tío que apenas conozco..)
Me lo pasé francamente bien, me asombró su don de palabra (su vocación es ser escritor) pero sobretodo me sentí a gusto.
Comenté lo que echo de menos la seducción, porque a mi (como a la mayoría) nos gusta tanto ser "presa" como al elegido, claro está, ser "cazador". Pero ya la gracia, se ha perdido en gran parte. Vamos perdiendo todos esos "instintos", que no necesidades, naturales; No hemos perdido el hambre, pero ya, no sacamos la lanza y flecha, nos acercamos al supermercado que nos la ofrece, cortada, lavada y lista para consumir..
Lo mismo creo que está pasando con la persuasión, nos estamos acostumbrando a saciar nuestras necesidades, de la manera que requiera el mínimo esfuerzo, con lo que encontremos en el "supermercado". Que me apetece ternera, pero aquí no hay, y debería ir a otro negocio, ademas es mas caro..... buff!!..me conformo con pollo, que lo tengo enfrente, y ya me ha guiñado el ojo.
Nos estamos convirtiendo en vagos y perezosos cuando señores/as, es importante no olvidar que un buen filete de ternera, si se nos ha antojado y mas aún cuando se nos complica su obtención.. se saborea infinitamente mejor.
Por eso al lunes siguiente volvimos a quedar, esta vez a solas, por eso me dejé cautivar y sobretodo me cautivó.


4 comentarios:
Bueno, no se si se trata tanto del hecho de que la cosa se ponga difícil, al menos, intencionadamente; es más, cuando algo nos atrae porque es difícil, se convierte en un capricho y en caso de conseguirlo terminamos decepcionados y desencantados. Esa atractiva “dificultad” debe ser simplemente una parte más dentro de la naturalidad y fluidez del juego de la seducción. Como todo baile, lo dirige (normalmente) el hombre, pero la mujer también debe corresponder con sus pasos; ambos, siempre, al ritmo de la música…
Sin embargo, efectivamente, la evolución nos ha hecho perder, sobre todo a los hombres, los rituales de apareamiento. Ello se ha debido a que durante siglos fueron atrofiados por convenciones sociales. Y ahora, al liberarnos de dichas convenciones, de prejuicios y de las ataduras religiosas, nos encontramos en un momento donde intentamos resituarnos y ello complica el acercamiento entre sexos. Pues no solo es una vuelta atrás en busca de las raíces evolutivas y reales de la atracción, sino que los cambios sociales, como la independencia laboral de la mujer, también provocan ciertas alteraciones.
En lo que a la consecución del fin se refiere, me gusta usar la metáfora del fútbol y otros deportes (aunque quizá no sea la más adecuada para el público de este blog). Se puede ganar de muchas formas: jugando a la defensiva, incluso jugando mal; o de suerte, de milagro, de penalti, por la mala calidad del rival, pagando (jaja, quiero decir, comprando al árbitro), etc., etc..
Hay gente a quien no le importa en absoluto el “cómo”; en muchos casos, también como en el fútbol, por cuestiones educacionales o culturales. Y opino que eso es comprensible: el fin puede justificar, al menos, ciertos medios. Sin embargo, parece que tampoco importa el “con quién”, como bien decías. Y estoy de acuerdo contigo: creo que conformarse con “pollo” para saciar el instinto es saciarlo sólo a medias, porque el cuerpo nos pide algo más exquisito, y porque nuestro instinto es cazar. Como el tiranosaurio que en Jurassic Park que no quiere al animal ya muerto y servido en bandeja…
He de admitir que comparto y disfruto el, a veces, ganar sin rodeos, siendo directos y mortales. Pero ello no supone bajar el listón ni relajarse o dejarse llevar, sino que un depredador puede tardar un santiamén en seleccionar, cazar, despedazar y devorar a la presa. Volviendo al fútbol, sería algo así como jugar a lo Cristiano Ronaldo… pero siempre en grandes partidos.
Sin embargo, lo que hace que equipos como la selección española o el Barcelona sean mundialmente admirados y que todos los jugadores quieran formar parte de ellos es que no sólo ganan títulos, sino que lo hacen jugando tremendamente bien. Una falta del “depredador” Cristiano puede ser tan espectacular como letal, cierto. Pero no tiene nada que ver con una de esas “paredes” dentro del área entre Iniesta, Messí y compañía, que son el súmun de la estética sobre el césped y del placer balompédico para los que las llevan a cabo.
Los hay que disfrutan el camino; y ese es, sencillamente, otro nivel.
T.
jajajaja totalmente de acuerdo, entiendo que el fin a veces (y depende sobretodo de la prisa y el "hambre")justifique los medios, pero como bien dices, no es lo mismo el juego que puede tener el madrd, incluso con CR, que el que se enseña desde la masia del barÇa, que aunque este orientado a chicas, espero que me lean tmb hombres y por supesto a las chicas tmb nos gusta el futbol.. ;)otra cosa observacion es que al mencionar el capricho me viene en mente una frse de mi queridisomo Oscar Wilde..
"Un capricho se diferencia de una gran pasión en que el capricho dura toda la vida"..
Toma!!!! Gol al ángulo. (hablando futbolisticamente). Ja
;P
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